CUMARAL
La historia de Cumaral, conocido hoy como la "Capital Mundial del Ternero en Vara", es un relato de resiliencia y colonización que comenzó a mediados del siglo XIX. El municipio fue fundado oficialmente en 1855 por Don Eusebio Fernández, en un territorio que originalmente estaba dominado por espesas selvas de la palma de Cumare, planta que no solo dio nombre a la población por su abundancia, sino que era vital para los artesanos y pobladores de la época. En sus inicios, el asentamiento se ubicaba en una zona baja conocida hoy como "Cumaral Viejo"; sin embargo, debido a las constantes inundaciones provocadas por el desbordamiento de los ríos y las epidemias que afectaban a los habitantes, la comunidad decidió trasladar el pueblo en 1917 a su ubicación actual, un terreno más elevado y saludable al pie de la cordillera.
A medida que el Meta se consolidaba como una región clave para el país, Cumaral pasó de ser un pequeño caserío de colonos a convertirse en un punto estratégico de descanso para los vaqueros que conducían grandes manadas de ganado desde las profundidades del Llano hacia el centro de Colombia. Administrativamente, tras años de pertenecer a Villavicencio, Cumaral fue elevado a la categoría de municipio en 1955, consolidando su autonomía y su importancia económica basada en la ganadería y la agricultura.
Hoy en día, Cumaral no es solo un punto de paso en la ruta del Piedemonte Llanero, sino un epicentro cultural donde la tradición del coleo y la gastronomía de la ternera a la llanera se mantienen vivas. Su evolución desde un remoto palmar hasta ser un referente turístico y agroindustrial refleja el espíritu trabajador del llanero, manteniendo un equilibrio entre el desarrollo moderno y las raíces ancestrales de su tierra.